Tal como quedamos en el artículo anterior, ahora describiremos algunas características del famoso concepto ‘negocio propio’, las cuales deben ser debidamente evaluadas y analizadas, antes de tomar cualquier decisión. 

Primero, hay que considerar que en un negocio propio, uno es 100% responsable de que las cosas salgan bien, es decir que ahora no podremos ‘echarle la culpa’ a los directivos ni a los socios, sino que nosotros tendremos responsabilidad absoluta del rumbo que tomará esta etapa llamada: emprendimiento. Tampoco significa que haremos a un lado los factores externos, sin embargo no podremos vivir responsabilizando de nuestros éxitos o fracasos al gobierno o a los cambios que sufra la economía mundial; esta vez tenemos el control de elegir el rumbo, y realizar los cambios que consideremos razonables en el tiempo adecuado.

El principal beneficio que existe dentro del negocio propio, es sin lugar a dudas, el poder de decisión que se tiene sobre cualquier rubro dentro del negocio, sin embargo, es importante tomar en cuenta opiniones de expertos, que nos ayuden a elegir la dirección correcta; un claro ejemplo, son los analistas financieros y políticos que presentan proyecciones a corto, mediano y largo plazo; permitiéndonos así, observar tendencias que nos ayudarán a decidir de una forma clara y objetiva.

En un negocio, no sólo te has convertido en el director de la empresa, sino también en socio capitalista, por lo que evidentemente, lo que esperarás ver son utilidades, y la buena noticia es que son en su totalidad para ti, no obstante, en el caso de un mal manejo, la pérdida también tendrá que absorberse completamente.

En la actualidad, México cuenta con apoyos importantes para todos los emprendedores, desde facilidades en los préstamos bancarios, hasta campañas como Pepe y Toño, realizada por el Consejo de la Comunicación, con la idea de redefinir entre las personas el concepto de empresario y la actividad empresarial, que es la principal generadora de riqueza económica en nuestro país; ésta no sólo brinda una ayuda económica, sino una asesoría profesional, mediante la cual, enfocan de manera adecuada las ideas de las personas.

También existen las incubadoras de empresas como el Centro de Incubación de Empresas en Base Tecnológica del Instituto Politécnico Nacional, el cual es un organismo público, encargado de promover y estimular la creación y el desarrollo de empresas altamente responsables y de gran impacto a la sociedad, tienen los servicios de pre incubación, para todos aquellos que deseen transformar una idea de negocios en una empresa innovadora; el de incubación, donde podrás desarrollar y hacer crecer tu empresa de forma dinámica; y finalmente, el de post-incubación, donde las empresas incubadas retroalimentan sus criterios en la planeación de nuevos objetivos, metas, planes, tácticas y estrategias.

Además de los dos órganos mencionados en los párrafos anteriores, existen muchas otros que colaboran a pulir las ideas, de manera que el producto final que se ofrezca en el mercado, sea el más adecuado a las necesidades del cliente y el más innovador, permitiendo así al empresario, tener una visión más exacta del mundo de los negocios y de los pasos que se deben seguir para lograr buenos resultados.

Asimismo, es importante considerar pertenecer a alguna asociación u organismo que pueda representarnos, o bien, nos permita un contacto cercano con nuestros competidores. Estas asociaciones permiten tener una posible regulación, dependiendo el sector y giro del mismo; por ejemplo, si pondremos un restaurante, buscar ser parte de la Asociación Mexicana de Restaurantes. Lo anterior, con el propósito de consolidar el negocio y fortalecerlo con un buen posicionamiento y reconocimiento ante sus competidores y clientes desde el inicio de su existencia.

Estos son sólo algunos de los puntos que debemos tomar en cuenta, al momento de decidir el tipo de negocio que queremos; en el artículo anterior vimos las ventajas de una franquicia, y ahora las del negocio propio, ninguna es mejor que otra, simplemente depende de las circunstancias y de las características individuales de cada emprendedor. Es tiempo de sentarse y analizar los factores antes de dar el siguiente paso, es tiempo de Think & Start.

ccharragae

 

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