En América Latina, las personas hacen cada vez más ejercicios de emprendimiento, sobre todo desde su juventud. El rango de edad con más actividad en esta práctica es el que esta compuesto por personas entre 18 – 25 años. Usualmente a esta edad los jóvenes carecen de un alto entendimiento por conceptos administrativos y de liderazgo, algo complejo si no se ha tenido una vida universitaria o extracurricular marcada por prácticas o teorías claras sobre la administración de organizaciones o la creación de las mismas.

Dentro de este grupo de conceptos entra nuestro protagonista de hoy, la ESTRATEGIA. ¿Quién tiene tiempo para pensar en estrategia(s) cuando la importancia es vender mi producto o servicio creado con el ímpetu de la independencia y la valentía de salirse del molde para lograr una vida exitosa? Muy pocos, tan pocos que según diversos blogs sobre emprendimiento, más de un 80% de los ejercicios de emprendimiento en América Latina fracasan. Ahora bien, no es por falta de ESTRATEGIA que fracasan tantos, sin embargo ésta, o más bien la carencia de la misma, juega un papel clave en el éxito o fracaso de una idea de negocio.

La mayoría de las teorías sobre ESTRATEGIA nos llevan al campo militar, donde hace varios siglos líderes militares famosos introdujeron este concepto para adjudicarle gran parte de la clave del éxito en una o varias batallas, y por ende la victoria de una guerra. Sun Tzu en su libro “El Arte de la Guerra” hizo un decálogo extendido sobre los principios de la ESTRATEGIA en la guerra (extendido porque se le fue la mano y terminó en 13 principios) los cuales permitían a cualquier lector inspirarse en lo que hoy muchos “estrategas” llaman “Hoja de Ruta” como un concepto que intenta “des-complejizar” el amplio concepto de ESTRATEGIA.

Si lo miramos de este modo, una ESTRATEGIA la podríamos definir como “EL CAMINO” que alguien usa para llegar de una lugar a otro, aplicado a un ejercicio de emprendimiento, la ESTRATEGIA (que de antemano es válido afirmar que pueden ser varias pero entre menos mejor, pues aporta enfoque al ejercicio) es aquella autopista que permite que tu vehículo de transporte vaya de maravilla por la mejor vía al destino que quieres.

Pero y si es así de fácil ¿Por qué nos cuesta tanto definir una? ¿Aplicarla? ¿Evaluarla? Claramente es porque no hemos entendido o conocido de una manera práctica su real valor. Una estrategia bien definida puede hacer que tu negocio crezca exponencialmente y con el riesgo controlado. Una estrategia puede hacerte ganador en un mercado competitivo donde cada vez la innovación se premia con más seguidores/compradores/clientes.

Te invitamos a que consultes digitalmente por qué Hitler no pudo conquistar Inglaterra. Por qué Procter&Gamble decidió comprar Gillette, por qué la línea aérea chilena LAN se fusionó con TAM de Brasil, por qué Carlos Slim decidió abrir oficinas de TELMEX en Colombia. Claramente todos estos ejercicios de empresas gigantescas en América Latina responden a una estrategia de sus grupos económicos, consulta sobre cada uno y compártenos tus puntos de vista al respecto.

Pero intentemos ir más a fondo en el tema, más allá de ejemplos o casos de éxito ilustrativos sobre buenas prácticas de ESTRATEGIA, hagamos un ejercicio de reflexión desde nuestra situación particular como emprendedores, con las siguientes 4 preguntas:

  • ¿La planeación de la ejecución de mi idea de negocio, emprendimiento o empresa contempla una metodología clara (cualquiera que esta sea) de definición de Objetivos – Estrategias – Tácticas – Acciones en el marco de una línea de tiempo, un presupuesto y unos responsables? Si la respuesta es NO ni avances a la siguiente pregunta… Es broma, pero recibe de nosotros una ALERTA de que no puedes avanzar exitosamente si esto no esta claro en tu diario hacer como emprendedor.
  • Una vez tu ejercicio de planeación es claro en el papel, es para ti absolutamente evidente por donde llegarás a la consecución de tus objetivos?
  • Teniendo claro por dónde vas camino al éxito ¿Son para ti claros los hoyos, derrumbes, baches que tiene este camino? Si no sabes cuáles son ¿Tienes alguna forma de preverlos? ¿Tienes algún plan para salir de ellos y seguir en tu camino?
  • Una vez culminó el tiempo pactado para llegar a tu destino, si no llegaste ¿Sabes qué hacer? ¿Qué efectos genera no haber llegado?

Estamos seguros que las anteriores generarán al menos una reflexión tuya como emprendedor o una seria conversación con tu(s) socio(s) en el el proyecto en el que estás.

Déjanos saber que conclusiones tienes al respecto.

Finalmente te recomendamos algunas películas que tienen implícito el tema de ESTRATEGIA para que tengas argumentos ilustrados sobre como definirla, implementarla y evaluarla:

Saludos desde Colombia

@Pipecardenasg

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *