Hola emprendedor, antes que nada quiero darte las gracias por el año que compartiste con nosotros al ser parte de Think and Start. En esta primera semana de 2014 hacemos una reflexión sobre lo que fue 2013: un año en el que quizá decidiste ser emprendedor, o mejoraste tu proyecto, no alcanzaste algunos objetivos… En conclusión, es muy probable que tuviste un año de aprendizaje. Porque cada cosa que vivimos en la vida nos deja algo nuevo que aprender.

Hoy, emprendedor, quiero invitarte a realizar el ya gran trillado balance del año, pero esta invitación pretende ayudarte a identificar aquellas cosas que pueden servirte ahora en 2014 para seguir siendo un emprendedor exitoso.

1. Aprende de lo bien hecho. Sí, generalmente cuando hacemos balance o evaluación de proyectos y actividades, lo primero en que nos enfocamos es en aquellas cosas que no fueron satisfactorias. Esta vez, comienza identificando que cosas salieron bien, trata de descubrir cuál fue la fórmula para lograr el éxito, y ¡replícalo! Si fue una persona o un grupo de personas, considéralos para futuros proyectos o actividades, y reconoce y valora su esfuerzo. Si fue una metodología, ¡documenta! No hay nada como tener sustento de qué se hizo bien, para utilizarlo como ejemplo y aplicación en futuras ocasiones.

2. Evalúa. Es importante que al cerrar un ciclo, en este caso un año, realices evaluación de los planes y/o actividades. Esto te ayudará con tu planificación y te permitirá establecer actividades relevantes y desechar ideas, proyectos y/o actividades que pudieron ignorarse a lo largo del año por ser “innecesarias”. Pon especial cuidado en las que tuviste que descartar para evitar perder el enfoque, por ejemplo: si planificaste realizar alguna actividad para trabajar como empresa socialmente responsable pero no pudiste hacerlo; sin embargo, dada la relevancia del tópico, es justo retomarlo como un plan a alcanzar y dar mayor seguimiento el siguiente año.

3. Reconoce el esfuerzo pero subraya las áreas de mejora. Si bien es cierto que a final de año los discursos de mejores deseos están a la orden del día, es importante que realices un análisis del actuar de tu equipo de trabajo y retroalimentes, es cierto que debemos enfocarnos en las cosas buenas pero también en necesario charlar con cada miembro del equipo o en una plática grupal, donde subrayes aquellas cosas que no pudieron realizarse, o se realizaron de forma incorrecta. Todos nos equivocamos y a pocos nos gusta que nos lo recuerden, pero el éxito o fracaso de un proyecto depende en muchas ocasiones de la habilidad que tenga el líder para identificar las desviaciones, eliminarlas y crear acciones nuevas.

4. Identifica tus áreas de oportunidad como líder del equipo. Así cómo es importante identificar las áreas de mejora en los miembros del equipo, es igual de importante realizar un análisis de nuestro propio actuar. Algunas veces estamos viendo las cosas tan externas que somos incapaces de reconocer, porque muchas veces lo sabemos, que nuestras propias acciones o la falta de ellas son causa del no cumplimiento de algún o algunos objetivos que se pretendían alcanzar. No se trata de sentirse mal consigo mismo, sino de buscar autodesarrollo.

5. Felicítate y felicita al equipo por lo logrado y también por lo no logrado. Si bien es cierto que debemos realizar este balance, al final felicita al equipo por un año más, y felicítate a ti mismo, siente esa felicidad y alegría que debe darte cada acción realizada exitosa o no, porque el siempre hecho de arriesgarse e intentar, te convierte en alguien diferenciado del resto de la gente.

6. Toma y dale al equipo un descanso. No necesariamente hablo de darle a todo el mundo vacaciones, aunque si es posible considéralo, y si eres líder del equipo también estas incluido. Si bien es cierto que el fail del año en algunas organizaciones es el tiempo más crítico de operación, siempre existe la oportunidad de tomar un descanso. Comparte la idea de tomar 1 hora de cualquier día, por ejemplo, para dejar ir a los miembros del equipo u organización, haciendo hincapié es que se trata de un momento para que desconecten y aprovechen ese tiempo para descansar del trabajo, verás lo que generaras en cada uno de los involucrados en la actividad.

Y si ya prácticas alguno de los tips presentados en esta ocasión, ¡felicidades! Seguramente formas parte de un equipo de éxito.

Que 2014 sea un año que compartas nuevamente con nosotros y feliz emprendimiento.

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