lean startup

Una de las más grandes innovaciones, en la última década en el mundo startup, es el movimiento Lean Startup, iniciado y difundido por Eric Ries. A partir de su difusión, miles de seguidores decidieron crear empresas y aplicar esta metodología de mantenerse Lean.

Esto implica incrementar las prácticas productivas durante la fase de desarrollo del producto, permitiendo que las startups puedan tener más oportunidades de éxito sin requerir grandes cantidades de capital, planes de negocios elaborados o “el producto perfecto”.

Pero años después de la concepción de esta idea es preciso re-analizar esta metodología, ya que cada vez más empresas están emergiendo del ajuste inicial de mercado hacia un modo de crecimiento.

En entrevista con Dave McCure (2013), Marc Andreesseen comenta: “…Pienso que la filosofía Lean Startup es esencial para las startups como la relatividad lo fue para la física. Es un avance significativo en el proceso de dirigir una compañía en las primeras etapas. Pero lo que hemos estado observando en los últimos años es que muchos emprendedores, quienes no tienen experiencia trabajando en una empresa que tenga un mecanismo grande de ventas y mercadotecnia y ni siquiera saben lo que esto significa – y se encargan de esto solo – terminarán nunca por lograrlo… Y es entonces cuando la teoría de Lean Startup puede usarse como una muleta para no hacer nada…”.

Y este tipo de limitaciones e impedimentos fueron de mucha discusión hace unos años, cuando dos ideologías se enfrentaron: Lean Startup vs. Fat Startup.

En palabras cotidianas, Fat Startup propone hacer lo posible para alimentar a tu equipo de mercadotecnia y ventas, y con ello ganar el mercado y dejar ‘seca’ a tu competencia. Esto se logra dejando de restringir lo que se hace y de inyectar grandes capitales a tu empresa y reinvertir el dinero en desarrollo e investigación: una técnica muy usada durante los años 2000’s.

La filosofía Fat considera que Lean Startup es una metodología para etapas iniciales. Siendo así, dejaría de ser la ideal para dirigir un negocio.

Con el tiempo, el movimiento Lean ha continuado siendo tan popular como cuando inició – es algo con lo que muchos emprendedores dirigen y construyen sus negocios -. Actualmente, dicha filosofía se aplica al mundo tecnológico y a áreas de gobierno, de la industria del transporte, de la educación y de la salud pública. Todas ellas se han visto beneficiadas por esta metodología.

Sin embargo, si has alcanzado tu ajuste de producto/mercado y necesitas buscar ingresos y tratar de mejorar tu modelo de negocio, tal vez debas abandonar el proceso Lean. De lo contrario, solo estarás trabajando en un pequeño sector del mercado, y no podrás acaparar las oportunidades de todo el mercado; seguirás satisfaciendo las necesidades de tus actuales clientes sin crear una nueva demanda fuera de ese segmento, y tu huella podrá borrarse con el tiempo.

Hay que recordar que Lean no es una metodología de crecimiento. Tiene una importancia relevante como herramienta fundamental para el emprendedor pero, como toda herramienta, debe de ser aplicada en las situaciones correctas. Si tienes el mercado, el producto, el equipo y el capital para construir una gran compañía, deberías dejar de cuidar las “calorías” y empezar a adoptar una filosofía más fat.

Si Lean Startup ya no te sienta, puede que seas de huesos grandes.

4 comentarios

  1. No estoy de acuerdo contigo, me parece que es importante partir del concepto de startup “Según Steve Blank, “una startup es una organización temporal en búsqueda de un modelo de negocio escalable y replicable”, si lo notas una organización temporal, se delimita claramente el que un startup no puede ser siempre un startup, lo será hasta que encuentre el modelo de negocio escable y repetible para así convertirse en empresa, la gran diferencia es que un startup busca un modelo de negocio, mientras que una empresa ejecuta un modelo de negocio que se sabe que funciona, Un startup no es una versión pequeña de una empresa.

    Otro importante punto a destacar es que lean startup no es una metodología ya que no cuenta con todos los elementos necesarios para serlo, es un proceso que está complementado con otros
    procesos como customer development, Canvas, los 4 pasos a la epifanía y al ciclo construir-medir-aprender, si fuese una metodología esto significaría que si tu sigues los pasos tendrías la certidumbre de que el resultado en todos los casos sería el mismo y por obvias razones sabemos que no es así.

    1. Hola Juan, gracias por compartir tu opinión. Dejame te comento que los mismos creadores y ,podriamos decirles, “evangelizadores” de lean startup definen la aplicación de la misma como una metodología, te recomiendo que te des una vuelta por su sitio oficial y leer el material disponible.
      Claro comparto tu opinión que Lean Startup debe de ir acompañado de otros pilares para su funcionamiento y máximo aprovechamiento como cualquier otra forma de trabajo.

      Y también aclaro que en el artículo nunca se menciona que una startup tiene que quedarse siendo una startup, el punto que trató de transmitir es que a veces lean startup no es adecuado para el 100% de las empresas, y se tienen que aplicar otras técnicas de inicio y desarrollo para poder avanzar. Un ejemplo de estas es la filosofía Fat Startup.

      De nuevo te agradezco que hayas expresado tu opinión y también agradezco que te hayas tomado el tiempo en leer. Saludos,

      1. El tema aquí es que hay una mezcla de significados y etapas, no es lo mismo un startup que una empresa y es lo que no me hace sentido de tu artículo.

        Sobre si es metodología o no, es mi opinión partiendo desde el significado de metodología.


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