El poder que tienen las telecomunicaciones para conectar individuos es cada vez mayor. Esta conexión está derribando barreras socioeconómicas y trasciende fronteras nacionales; permite que las personas creen todo tipo de comunidades en línea según sus gustos, intereses, aficiones y expectativas. Esta interacción y el sentido de pertenencia a una comunidad, están cambiando la manera de hacer negocios en Internet.

Los cambios van desde algo simple, como mejorar la comunicación entre productores y consumidores, hasta algo más complejo, que implica el surgimiento de modelos de negocio basados enteramente en la participación colectiva de las personas. Así por ejemplo, mientras hay empresas que compiten para obtener un flujo de usuarios amplio y constante en sus sitios web, esperando poder generar ingresos vía publicidad; otras empresas están colocando al usuario como elemento central de sus procesos productivos de bienes o servicios.

¿Recuerdas el dicho, dos cabezas piensan mejor que una? Bueno, pues las empresas están creando valor a través de la participación activa de las personas, mediante la creación colectiva o co-creación de nuevos conceptos, contenidos, productos y soluciones. A un modelo de negocios como el anterior, se le conoce como Crowdsourcing o Tercerización colectiva.

Pongamos un par de ejemplos

Si tu quieres diseñar el logotipo o las tarjetas de negocios de tu empresa o proyecto, y cuentas con poco presupuesto, en Internet encontrarás sitios en los que podrás crear una competencia de diseño y ofrecer un pago a aquella persona que te entregue la mejor propuesta gráfica. Desde luego, mientras mayor sea el pago, más gente estará interesada en participar y ganar dicha competencia. En poco tiempo tendrás varias propuestas de diseño. Como cliente, podrás retroalimentar el trabajo que se ha realizado y en su caso pedir mejoras. Finalmente, cuando estés satisfecho, solo tendrás que escoger al ganador y pagarle.

Hay muchas otras aplicaciones, casi tantas como puedas imaginar.  Pepe, uno de nuestros colaboradores en Think&Start, recientemente escribió un artículo en el que nos explica cómo los emprendedores están usando una variación del Crowdsourcing para financiar sus proyectos; se trata del llamado Crowdfunding, que al final, no es más que una forma de tercerizar colectivamente el levantamiento de capital.

Gestión del Crowdsourcing

He aquí una parte medular. La clave para crear este tipo de negocios y que sean sustentables, está en lograr incentivar la participación de las personas correctas. Esto se logra teniendo en mente que hoy en día, en Internet hay muchos individuos a los que les apasiona un tema en particular, o que tienen alguna habilidad especial. Se trata de verdaderos expertos anónimos que, hasta hace unos años no estaban gestionando su “expertise” de manera rentable, y que hoy en día participan en procesos que se valen de la inteligencia colectiva para generar soluciones.  Para atraerlos a tu negocio, tendrás que ofrecerles una compensación típicamente monetaria que, por una parte cubra su costo de no realizar otra actividad laboral, y que por otra, sea lo suficientemente atractiva como para tener incentivos a realizar un trabajo de calidad.

Como casi todo, esta forma de hacer negocios tiene ventajas y desventajas. Como ventajas, destacan dos aspectos: Primero, la posibilidad de solucionar rápidamente problemas de innovación, y segundo, la posibilidad de que las pequeñas y medianas empresas accedan a diversos servicios  pagando precios potencialmente menores. A pesar de ello, los críticos del Crowdsourcing argumentan que al final, las personas no serán tus empleados y que por tanto no podrás ejercer control administrativo sobre ellos, cosa que no es necesariamente cierta en la medida en que sepas trabajar los incentivos. También argumentan que pueden existir costos sociales importantes,  derivados de que mucha gente trabaje en la misma solución y solo se compense a las mejores respuestas, en cuyo caso las personas habrán perdido tiempo valioso que podrían haber utilizado para otros fines.

Como ves, hay varias posturas en torno a esta manera de hacer negocios, pero lo cierto es que el Crowdsourcing es una realidad del mercado, y no hay una manera única de concebirlo. Lo esencial es, como se dijo, incentivar la participación de las masas; pero con tu creatividad puedes encontrar una manera original de usarlo.

¿Qué te pareció este artículo?  Envíame tus comentarios y sugerencias a pako@thinkandstart.com. Sería genial que me contaras tu opinión sobre nuestro sitio, o que nos sugirieras temas interesantes.

 Imagen: emmasexton.wordpress.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *