“Intenta no convertirte en un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor”

Albert Einstein

La semana pasada tuve la oportunidad de escuchar el discurso de un empresario mexicano que cuestionó y motivó a jóvenes, y no tan jóvenes, a demostrar de lo que somos capaces, a dar lo mejor de cada uno para ser exitosos y ser el mejor en lo que hacemos.

Esta plática me recordó ese tiempo en el que pensaba que no podría conseguir aquellas cosas que deseaba; la mayoría de las veces es complicado tener una buena imagen de nosotros mismos y con ello se hace evidente la poca, o muchas veces nula, capacidad para ser coherente con la forma en que actuamos y lo que decimos a los demás; y se hace evidente ese miedo a actuar que es un factor importante que nos impide seguir creando.

El reto del emprendedor es aún mayor ya que debe auto motivarse para demostrarse a él mismo, y a los demás, de lo que es capaz y evitar ser visto como un soñador.

Es en este contexto te presento algunos mitos sobre el emprendimiento que debes desechar si eres un emprendedor iniciando su camino o bien, si te encuentras ya dentro del sector del emprendimiento, recuerda que ya lograste lo más difícil “crear la idea” pero ahora debes tomar acciones para ponerla en práctica y volverla realidad.

Mito 1. Sólo las grandes ideas tendrán éxito.

Si cualquier idea llegó a tu mente, probablemente eres una persona observadora que busca las mejores formas de resolver situaciones y optimizarlas. Tener la idea puede ser suficiente, si esperas tener todo perfectamente estructurado, planificado, con recursos y con el equipo, el tiempo ideal para iniciar no será en el corto plazo, siendo muy optimista pudieras sentirte tranquilo imaginando que en el mediano-largo plazo podrás obtener todo lo que la idea necesita para ser un éxito. Las grandes ideas son las que se ejecutan, no las que se quedan grandes en la imaginación.

Mito 2. No hace falta dinero para emprender.

Si bien es cierto que algunos proyectos de emprendimiento requieren una inversión inicial baja, siempre será necesario contar con la misma para no dejar el proyecto inconcluso por falta de recursos. Aunque no es recomendable esperar demasiado para poner tu idea en marcha, utiliza la planeación financiera para encontrar el punto de equilibrio que te dará el nivel de producción y ventas que tu negocio necesitará alcanza para lograr cubrir los costos y gastos de la puesta en marcha del negocio.

Mito 3. El emprendimiento es la opción si no te gusta tener jefes.

Comúnmente las ideas de emprendimiento se generan cuando se viven situaciones frustrantes al ser parte de una organización con una compleja estructura organizacional y que, además, hace que veas muy lejano el convertirte en CEO (Director/Presidente) o en el peor de los casos estás seguro que eso no pasará. Sí, tener tu propia empresa te convertirá en el CEO de la misma, pero recuerda a ese jefe odiado, que toma decisiones erróneas y que se equivoca en todo, ese jefe del que saliste huyendo para crear tu propia empresa; porque ese jefe ahora puedes ser tú.

Mito 4. Cualquiera puede emprender.

Ver tu sueño creado y puesto en marcha te otorga una de las satisfacciones más grandes del mundo; ser tu propio jefe, generar un impacto positivo, generar empleo, y muchas cosas más hacen que el ser emprendedor sea muy atractivo. La parte que no se lee a menudo es que durante el proceso se viven jornadas maratónicas de trabajo, tiempos de incertidumbre, se vive el caer y volver a levantarse, se desarrolla una resistencia a la frustración nunca imaginada y en muchas ocasiones se pierden recursos. Es por ello que el emprender no es para todos, ya que no todos tienen las capacidades ni la disposición para pasar por este proceso.

Feliz emprendimiento.

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