Consideraciones legales para la conformación de tu empresa

Consideraciones legales para la conformación de tu empresa

La creencia de que un proyecto creado por nosotros debe estar manejado sólo por los fundadores y únicamente pedir asesoría hasta estar listos para salir al mercado, es un error que nos puede resultar muy caro, tanto en tiempo como en dinero.

Todo buen proyecto debe estar auditado por abogados, contadores, fiscalistas y personas conocedoras de mercadotecnia. Si el equipo primario de trabajo no está conformado así, debe buscarse el apoyo de estos especialistas.

Ante esta necesidad de informarse, Cleantech Challenge México 2012 en el marco de su tercera edición del torneo abierto de empresas verdes, abrió el espacio para ofrecer información importante sobre temas legales a sus participantes.

El primer seminario ofrecido por los organizadores del evento, GreenMomentum e Impulso Verde, el Martes 29 de mayo de 2012 en la Ciudad de México, fue acerca de la creación de una empresa y sus aspectos legales y fiscales dirigida por el C.P. Guillermo Gudiño Casas.

Crédito: Regina Guerrero

En este artículo resumimos a grandes rasgos características fundamentales que hay que tener en cuenta, sin dejar de apuntar que siempre es necesario acercarse a las leyes e instituciones del país donde quieras legalizar tu negocio y apegarte a sus procesos para evitar errores.

En primer lugar, para formalizar la creación de una empresa es necesario elegir el modelo de negocio que mejor nos acomode. Para leer más acerca de los modelos de negocio, entra al siguiente link: http://goo.gl/RCJcI

En segundo plano, es importante definir si estaremos tratando con personas físicas o morales, si nuestros productos serán ofrecidos sólo en nuestro país o si buscarán la exportación, si requeriremos de una inversión propia o pública y, en su caso, si nuestra empresa busca tener un modelo con posibilidad de convertirse en una franquicia o no.

El siguiente paso es formalizar todos nuestros procesos. Si se trata de nuestro primer negocio es probable que no conozcamos todos los recovecos legales existentes en nuestro país para la conformación de una empresa, así que es indispensable contar con asesorías de amigos instruidos en el Derecho (si es que se tiene la oportunidad y se quieren reducir gastos) o acudir con una persona especializada en el tema.

En México se cuenta con la Ley General de Sociedades Mercantiles, donde se especifican los requerimientos y procedimientos necesarios para dar de alta un negocio de manera formal.

Independientemente del negocio que sea, si lo que se quiere es entrar en el ámbito legal del país es necesario armar un Acta Constitutiva donde se especifique el objetivo del proyecto, sus objetivos a corto y mediano plazo, sus fundadores o socios, el monto del capital que se espera manejar y qué sucedería en caso de la liquidación de la sociedad.

Esta especificación nos puede proteger y prevenir de muchos problemas inusitados que llegaran a presentarse.

Crédito: Regina Guerrero

“Un negocio que no crece, desaparece”, comentó el C.P. Guillermo Gudiño en el seminario. Además agregó que si se va a invertir en formalizar el negocio, debe tratarse de uno al que se le pueda dar continuidad con miras a seguirse desarrollando.

“Antes de la quiebra de tu empresa, arréglate con tus proveedores”, agregó el ponente, ya que es mejor mantener las cuentas saldadas desde el inicio a generar deudas que no sólo importan a los clientes o a los inversionistas, todos esos registros se acumulan en las instituciones del país y cuando vuelves a acercarte para conformar un nuevo negocio, saldrán las deudas que creías olvidadas.

Revisa las consideraciones que existen en tu país para la conformación de sociedades. Las clasificaciones varían según el número de socios, la repartición de utilidades y el modo de administración. No quieras ahorrarte trámites optando por opciones que no encajan del todo con la finalidad de tu negocio, pues eso pudiera desembocar en malentendidos posteriores con tus socios, clientes o inversionistas.

 

@reginaguerrero