La necesidad de reclamar un objeto como nuestro es antiquísima. El hombre es territorial por naturaleza y con el paso de los años a través de la apropiación del entorno, generación de materiales y desarrollo tecnológico, se ha establecido un vínculo entre hombre y objeto notablemente fuerte.

En el marco del Cleantech Challenge, evento donde se congregan las PyMEs verdes mexicanas para participar en un “torneo abierto”, se ofreció un segundo seminario el Miércoles 30 de mayo de 2012 en la Ciudad de México para complementar el conocimiento de los participantes acerca de la propiedad intelectual.

Crédito: Regina Guerrero

Cleantech Challenge México 2012 fue organizado por Impulso Verde y GreenMomentum, firmas orientadas a la promoción y desarrollo de tecnologías verdes en América Latina.

En la segunda conferencia se tuvo como ponente al Mtro. Alejandro Moreno Chimal, del Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal en México (ICyTDF). En el siguiente artículo se recuperan importantes puntos a considerar en este tema, recordándote que siempre es necesario acercarse a las leyes e instituciones de tu país y apegarte a sus procesos para evitar errores. Para consultar qué sucedió durante el primer seminario ofrecido por Cleantech Challenge 2012, entra AQUÍ.

La “propiedad intelectual” es establecida por el gobierno de cada país sobre algo que pertenece a alguna persona. ¿Para qué sirve? Las razones son diversas, pero la mayoría coincide en que es útil para obtener ingresos, para impedir la invasión de otras personas, para difundir y para solicitar inversiones.

Cuando tenemos un producto, un invento o un negocio que nos pertenece en la idea o en su producción, hay que considerar que (dependiendo del país al que pertenezcamos) la ley nos protege de diferentes maneras, desde el registro del nombre como en las especificaciones técnicas o de diseño en sistemas de propiedad intelectual ya establecidos.

Crédito: Regina Guerrero
Crédito: Regina Guerrero

En México existe la Ley Federal del Derecho de Autor y el Instituto Nacional del Derecho de Autor, que protegen a las obras en su forma escrita, limitan sus copias y sus formas de uso. Pero si lo que queremos es proteger el diseño y materialización de un invento, la opción es enfocarse en los derechos de propiedad industrial, donde entra el término “patente”.

Una patente es el título legal que protege un invento, estableciendo no sólo el nombre sino también su funcionamiento. Dependiendo de la legislación se pueden tener facilidades o complicaciones, pues existen registros que sólo aplican en un tiempo y territorio determinado y es necesario renovar los permisos para evitar perder los derechos.

En el caso de trabajos en equipo es necesario investigar la legislación vigente en tu país, pues al menos en México existen licencias cruzadas que brindan beneficios no sólo a quien desarrolla tecnología, sino también a quien la vende.

También existe el Patent Cooperation Treat (PCT) que es un tratado internacional de patentes válido en casi 150 países, que libera de complicaciones el registro separado por nación y ayuda a ahorrar gastos.

Pero hay excepciones de patentabilidad aplicables a cosas de la naturaleza que no han sido procesadas ni modificadas en su estructura física o celular. Tampoco el cuerpo humano es patentable, mucho menos cosas que antes ya existían o se habían registrado.

Por eso la creatividad es tan importante. Para conocer más sobre lo ya patentado puedes ingresar a www.google.com/patents, que es una base de datos bastante completa gestionada por Google sobre inventos que ya existen y están registrados en diversos países.

@reginaguerrero

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